A mí me pegaban en el cole...

Quiero ayudar a otros niños a no rendirse...

Acosada desde 1º hasta 8º de EGB. Ahora madre y maestra. La prevención y el respeto como fundamentos para terminar con el acoso escolar.

HABLO DE ACOSO EN MADRESFERA Y LA CARTA DE ALEX

Escrito por amimepegabanenelcole 12-02-2017 en madresesfera. Comentarios (0)

Estoy en MadresferaHace unas semanas, Mónica de la Fuente, CEO y fundadora de Madresfera, se ponía en contacto conmigo para ver si quería grabar una entrevista hablando sobre acoso escolar.

Accedí, por supuesto, y aquí tenéis la grabación que hicimos.

Podéis acceder directamente desde Spreaker.

Hablamos de cómo surge la idea de poner en marcha el blog y contar mi experiencia, de cómo detectar a un niño que está siendo acosado o a un niño que se ha convertido en acosador, de cómo es posible salir de la situación de acoso o de cuáles son mis consejos para aquellos que sufren acoso.

Podéis escucharme a partir del minuto 20:20 aproximadamente. Ya me contaréis qué os parece.

Y por otro lado, quiero decir que aunque yo no tengo un título que pone "experta en", ni pretendo sentar cátedra u obligar a nadie a hacer lo que yo digo, sí que tengo muy claro que mi experiencia puede ayudar y que lo que yo transmito es esperanza en que se puede terminar con los que abusan si todos nos involucramos de verdad.

Mi caso no es diferente al de los demás, porque parece que todos estamos cortados por el mismo patrón. Existen similitudes entre los acosados que sufrimos el maltrato y por eso quiero que leáis la carta de Alex Gómez a sus compañeros.

Rescato algunas de sus palabras con las que me siento absolutamente identificada y que reflejan perfectamente el día a día de muchos niños y adolescentes.

"No lo olvidéis nunca, nadie sabe lo que siente el que siempre pierde. No consintáis que alguien crea que esa, fue su suerte, la mía fue haber sembrado alegría por el camino y repito, nunca darme por vencido... y hoy, tener el doble, el triple de grandes amigos. Nunca defendáis el acoso escolar, no giréis la cabeza, que hay quien muere de pena y quien se mata por tristeza."                                                                                                                                                                                         Alex Gómez


CADA VEZ SOMOS MÁS

Escrito por amimepegabanenelcole 07-02-2017 en acoso escolar. Comentarios (0)

Cada vez somos más los que contamos nuestra historia.

Todos cortados por el mismo patrón.

No podemos ser todos unos mentirosos. 

No puede ser que todos nos equivoquemos.

Nos han maltratado, acosado y hecho sentir como lo peor del mundo. ¡Que se enteren los que no lo quieren escuchar!

Esta es la historia de Alejandro.

“Ha llegado el día en el que quiero desnudarme, dejar todo aquello que cubre mi cuerpo encima de la verdad y mostrarme tal y cómo soy, sin más.

Las decisiones requieren tiempo, tanto tiempo como despojarse de lo que pesa, de lo que estorba, de lo que molesta… Pudiera parecer que el tiempo es nuestro enemigo, pero no lo es. A veces, se vuelve compañero de viaje, aliado de la razón, socio de un futuro tan incierto cómo prometedor… Y mientras me voy deshaciendo de la ropa vieja, de los trapos rotos, el tiempo se encarga de tapar las cicatrices de unas heridas que ya no duelen, pero que sólo yo he vivido, que sólo yo noto.

Y mi cuerpo esconde los golpes recibidos, las burlas sin sentido, las palabras necias que he oído y las lágrimas provocadas por quienes yo llamaba amigos…

Era demasiado pequeño para comprender la crueldad, donde cada juego tenía un perdedor y ese, siempre era yo. No acertaba en entender que ocurría, por qué era igual cada día… No quería ser el verdugo, pero tampoco la víctima.

Recuerdo que a los seis años y sin poder entenderlo, se mofaban hasta de que mi padre hubiera muerto. Decían que se había ido porque no me soportaba, porque se avergonzaba de mí y cada noche salía a la ventana y esperaba que él me dijera que no era así. Y no encontraba consuelo, parecía tener en mi contra también al cielo… Llegué a maldecir al destino con el corazón hecho añicos, sólo quería jugar, reír, vivir tranquilo…

-Mierda!- pensaba… Sólo soy un niño!!!

La entrada al colegio era un sufrimiento, una agonía, una pesadilla, morir en cada intento… Sonaba el timbre y no caminaba, volaba… y corría bajando de tres en tres las escaleras, sabiendo que no era buena idea… Terminaba en el suelo, pisoteado, atemorizado, muerto de miedo. Aquellos segundos se hacían eternos, me ponía en pie como podía y volvía a correr y entre zancadillas, volvía a caer… Sólo buscaba estar a salvo, fuera de peligro y entre insultos corría a casa, buscando cobijo. Los que me querían de verdad, no querían que volviera y yo solo quería alguien que me entendiera. No quería que me pegaran, solo quería ir al colegio, soñaba con que todo acabara y que sería uno entre ellos. No quería que fueran mis enemigos y no quería darme por vencido, solo pretendía que fueran mis amigos. Pero no, no lo di conseguido, me hicieron perdedor sin haberme conocido.

Una de las palizas me llevó al hospital. Golpes, ataque de pánico y crisis grave de ansiedad. Perdí el habla, la noción del tiempo y también el miedo a los médicos. Tuve que dar detalles sobre aquellos niños, con nombre y apellidos. Todo acababa con un principio. Eran demasiado pequeños para imputarles un delito…. Y yo? Yo sólo era también un niño!!!!!!

El acoso escolar no es precisamente un juego de niños, de niños es una infancia donde te aceptan, donde eres querido…

Bullying lo llaman los mayores, los que no lo han vivido. Las víctimas, queridos amigos, no sufren solo los golpes, sufrimos y respiramos el peligro. – Hay acaso una excusa que convenza, que justifique el maltrato? Al agresor? Al que lo consiente? Al que hace que no ve, que no escucha, que no siente? Al valiente? Sí, la falta de empatía, la omisión del deber, la pobreza en la educación, el no ponerse en el caso de que un día otro puede ser yo. No hay excusa, no hay motivo, no hay razón! Puede ser porque alguien que sea gordito, porque lleve gafas, porque es feo, porque es diferente o porque les da la gana. Por qué fui yo? Que motivo hizo que mis amigos se rieran de mí, me acosaran, se burlaran, se convirtieran en mis verdugos, en mis enemigos?

En mi caso lo tenían fácil… Yo era diferente. Yo era Asperger. Más que suficiente. Demasiado débil. El Síndrome de Asperger no es una enfermedad, es una manera de ser, simplemente. Es cierto que me costaba más que a los demás cosas tan simples como correr, escribir, entenderlo todo a la primera vez… Pero no busqué nacer con estas características, estoy orgulloso de ser quién soy y cómo soy. De no haberme rendido nunca, de creer en mí, de haber llegado hasta aquí. Y de haber cerrado las heridas, de no vivir de cicatrices, de ser el dueño de mi vida, de haberle echado tres pares de narices. Soy diferente, sí. Y qué? Pero soy igual a ti, a ti, a ese y aquél.

No soy especial por lo que la vida me ha quitado, soy especial porque soy yo y por lo mucho que valgo. Nadie conseguirá detenerme, ni robarme los sueños, ya me robaron sin poder defenderme, la felicidad de ser pequeño.

No lo olvidéis nunca, nadie sabe lo que siente el que siempre pierde. No consintáis que alguien crea que ésa, fue su suerte, la mía fue haber sembrado alegría por el camino y repito, nunca darme por vencido… y hoy, tener el doble, el triple de grandes amigos. Nunca defendáis el acoso escolar, no giréis la cabeza, que hay quien muere de pena y quien se mata por tristeza.

Yo, no.

Porque soy especial! .Y porque tuve los que otros no nunca tendrán… Mucho amor!!!!

Gracias, muchas gracias!”

Bailar bajo la lluvia. La historia de Alejandro.


NO ES CULPA TUYA

Escrito por amimepegabanenelcole 19-01-2017 en acoso escolar. Comentarios (0)

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  • • NO ES CULPA TUYA

    EN UNA SITUACIÓN DE ACOSO ESCOLAR, QUIEN LO SUFRE NO ES CULPABLE. ES EL AGRESOR O AGRESORES QUIENES ESTÁN ACTUANDO MAL.

  • • NO TE CALLES, PIDE AYUDA

    SI ESTÁS SUFRIENDO ACOSO ESCOLAR, TIENES QUE CONTARLO A LOS ADULTOS DE TU ENTORNO QUE PUEDEN AYUDARTE (PADRES, PROFESORES, TUTOR/A).

  • • NO ESTÁS SOLO/A

    HAY MUCHOS CHICOS Y CHICAS QUE ESTÁN O HAN ESTADO EN TU SITUACIÓN Y HAN CONSEGUIDO SALIR DE ELLA.

  • • NO SEAS CÓMPLICE

    SI ERES TESTIGO DE UNA SITUACIÓN DE ACOSO CUÉNTASELO A LOS PROFESORES. NO ERES UN CHIVATO, ESTÁS SIENDO SOLIDARIO

  • • EL CENTRO ESCOLAR TIENE QUE AYUDARTE

    LOS CENTROS ESCOLARES ESTÁN OBLIGADOS A INTERVENIR ANTE SITUACIONES DE ACOSO ENTRE SUS ALUMNOS/AS


No es culpa tuya, pero te sientes culpable. Llegas a creerte que te lo mereces porque, aunque intentas evitar las agresiones, siempre te pillan de alguna manera.

Y me gustaría que leyérais con atención la historia de ésta niña: Mi hija de 7 años se quiere suicidar.

A veces no cuentas lo que te están haciendo porque al principio no te lo crees y no lo identificas como acoso, luego pasas a tener miedo a que no te crean o a que te digan que no tiene importancia y te cojan manía por andar contando "mentiras". No tienes pruebas como una grabación de los insultos, por ejemplo, siempre es tu palabra contra la del otro niño.

Hay quien piensa que sólo quieres llamar la atención, pero tú te mueres de miedo de solo pensar en cómo reaccionaría tu agresor si se enterase de que te has chivado. Por supuesto que no admitirá lo que te hace y mientras los adultos deciden qué hacer con el tema, tu sigues en peligro. Doy fé de que la ira de los acosadores no tiene límite.

El miedo te impide ver con claridad. 

Tienes un enorme sentimiento de impotencia y desprotección porque no tienes pruebas de lo que ocurre. Es tu palabra contra la del agresor, sus padres, los maestros, los demás niños que no dicen ni pío o incluso tus padres que no te creen... Es como si vivieras en una pesadilla que nunca acaba, en un bucle del que no puedes salir. Es una auténtica tortura porque no sabes cómo explicar que un niño te tiene agobiada a insultos, no puedes probar que otro te empujó por la escalera o que te persiguen por la calle hasta tu casa...

No me extraña que haya casos de suicidio entre menores. Recientemente el de Lucía, que podéis leer aquí, que no pudo soportar el acoso, el cambio de instituto, que nadie la creyera y que, finalmente, nadie moviera un dedo por ayudarla. El cariño y el apoyo de sus padres no fue suficiente porque la bola es tan grande que no puedes con ella, la situación te sobrepasa y ya no sabes por dónde escapar. No encuentras motivos válidos para levantarte de la cama, para estudiar, para ilusionarte con algo...

El trago es tan amargo y nadie es capaz de entenderte, de consolarte, de echarte una mano... pero sobre todo, nadie es capaz de saber lo que sientes. Se te encoge el corazón, se te pone en un puño como cuando alguien querido se te muere. Y así todos los días. 

Yo también pensaba en tirarme de la azotea, pero no tuve valor. Hay que ser muy valiente para hacerse daño a uno mismo y ahora, ya adulta, comprendo el grado de desesperación al que llega un niño para hacérselo. Es terrible, indignante, vomitivo, increíble... dejar a un niño tan solo ante un problema tan grande.

Muchos se lavan las manos. Escurren el bulto. No ven las señales. Dicen que hicieron, que quisieron hacer, que no se veía clara la situación... ¡Mentira! Es todo cobardía. Hay que involucrarse, saber ver, saber estar, abrazar, hablar con los niños, estar ahí para ellos, tender puentes de confianza que realmente funcionen. Hay que #servaliente y tomar cartas en el asunto. Posicionarse y actuar. De nada sirve cubrir papeles...

¿Sabéis cuánto se tarda en recuperarse de una devastación tan grande? Recuperar la autoestima, creer en tí mismo y en tus posibilidades, volver a tener valor e ilusión requiere el resto de tu vida. Vas a trompicones. Siempre te dijeron que eras una mierda, que no valías por ser gord@, por llevar gafas, por se el cutre o el pringao de la clase... Los altibajos y el miedo a que vuelva a ocurrir son constantes. Algo se te rompe por dentro cuando los insultos te llenan los ojos de lágrimas y no puedes ni quieres devolverlos, cuando deseas morir en lugar de vivir, cuando eres un niño lleno de inseguridades y miedos, cuando crees que no mereces nada de lo poco bueno que te pasa...

Los adultos estamos para proteger, para querer a los niños, para guiarles y educarles. Para ayudarles a ser personas, sobre todo y ante todo. No podemos dejarles solos ante una carga tan grande como es la de afrontar la vida con miedo, la de crecer sin explicarles que los cambios son buenos, que estudiar merece la pena, que conocer a otros diferentes a tí es maravilloso... Tenemos que darles herramientas válidas, estar ahí por si se caen para ayudarles a levantarse. 

Buscad la valentía en vuestro corazón y dejad que vuestras manos trabajen para que no vuelva a haber ni un suicidio más. 


#SEBUSCANVALIENTES #VALIENTESCONTRAELACOSO

Escrito por amimepegabanenelcole 19-01-2017 en acoso escolar. Comentarios (0)

Ayer por la tarde conocía la campaña deMediaset España contra el acoso escolar y no me puede gustar más.

Si no sabéis de qué hablo, podéis echarle un vistazo aquí: #sebuscanvalientes


Hablan los críos, adolescentes que reflexionan sobre la figura del acosador y del acosado y llegan a las mismas conclusiones que llegué yo y de las que os hablo en anteriores post del blog. Todos los vídeos de la campaña podéis verlos tanto en su web (enlace arriba), como en su fanpage de Facebook 12meses.

Aunque os parezca que viven en su mundo y que nada les importa, los niños pequeños y los adolescentes, no sólo son conscientes de que el maltratador puede insultar y pegar, saben perfectamente que somete a aislamiento social a sus víctimas y que nunca lo hace solo, que necesita alguien que le ría las gracias. También saben que los acosados se sienten culpables y tienen mucho miedo y vergüenza. Ya os hablaba yo de ésto concretamente aquí.

Me siento absolutamente reflejada y veo que la historia se repite una y otra vez y no se pone remedio. Cada día hay más casos de violencia, de maltrato escolar y de acoso hasta límites insospechados. Veo la campaña y me identifico totalmente porque a mí me habría gustado tener algún #valiente que me ayudara.

Yo no tuve #valientes. Mis compañeros y compañeras, incluso aquellas que decían ser amigas, eran cobardes porque jamás sacaron la cara por mí, jamás se plantearon no ir con quien me acosaba. Es lógico, tenían miedo.

El miedo a ser acosado, insultado, ser el hazmereir de la clase o del patio, ese miedo te deja sin opciones cuando eres un niño de 8 años y por eso es tan importante que los padres hagan su labor.

¿Y cuál es esa labor? Pués además de educar en valores y tolerancia, preguntar. Preguntar cada día, indagar, hablar con los niños, jugar con ellos a juegos de rol para ver sus comportamientos, echar un vistazo a sus dibujos e interpretarlos... Hay mucha labor que los padres pueden hacer fácilmente, pero es necesario involucrarse.

Los padres deben explicar a los niños desde pequeños que las diferencias son buenas, que a cada cual hay que tratarlo como es y que si ven una injusticia tienen que contarlo y ayudar a quien la sufre. 

En la campaña #sebuscanvalientes se hace incapié en lo pesada que resulta una mochila que no lleva muchos libros pero que alberga miedos diarios y ansiedad ante la mera imagen mental de tener que volver a clase. Una mochila llena de insultos, burlas continuas, patadas, empujones, tirones de pelo o aislamiento social, pesa toneladas. Y ésto vale para los pequeños y para los adolescentes. Hablo de niños de Infantil, de Primaria y de instituto porque para todos es la misma sensación. Yo la viví y sé de qué hablo.

Mi mochila pesaba mucho, no tenía absolutamente ningún aliciente para ir al colegio. Un año y otro y otro... Sacaba buenas notas, si. Era una niña buena, si. Pero a veces gastaba un carácter que asustaba. Mal humor, malas contestaciones en casa, tristeza infinita, ansiedad, soledad y muchas ganas de suicidarme. No conocía la palabra, pero sabía que quería quitarme de en medio porque creía firmemente que para vivir en aquella situación era mejor estar muerta. Así de crudo. Así de sencillo. No entendía por qué me había tocado a mí y eso me llenaba de rabia. ¿Qué había hecho yo para merecer aquella pesadilla? Jamás tuve valor para autolesionarme, quizá porque en casa me sentía querida e importante. Quizá porque cuando no estaba en el cole con los acosadores, podía ser yo misma: brillante, inteligente y lista.

Me gusta la campaña de Mediaset España y espero que dé muchos frutos. Me gusta cómo lo proponen, el rap pegadizo y con mucho mensaje, porque es cierto, la fuerza para hacer que los acosadores se queden en nada, la tenemos todos dentro, sólo hay que dejarla salir y #servalientes.

Contra el acoso todo es poco. Todos tenemos que tener los ojos muy abiertos. Todos podemos ayudar.


¿REZAS O RESPETAS?

Escrito por amimepegabanenelcole 12-11-2016 en acoso escolar. Comentarios (0)

Habrá padres que recen cada noche para que al día siguiente a su hijo no le sigan acosando en el cole, para que a su niña no la insulten a la salida de la escuela o para que su pequeño deje de ser increpado por el grupo de matones del patio que le persiguen en el camino de vuelta a casa.

Habrá quien aún diga que son cosas de niños e insista en que no pasa nada... Craso error señores. El acoso, los insultos a bocajarro, los empujones por la escalera, los tirones de pelo, escupir en la cara, quitar el bocadillo o que te peguen una paliza entre tres, no son cosas de niños.

El Sábado 12 de Noviembre de 2016 nos levantábamos con la noticia de que a un niño de 7 años lo han ingresado por una paliza en el horario de comedor. Todos los detalles están aquí ir a la noticia pero básicamente consiste en que tres niños de 8, 9 y 10 años, que ya acosaban al pequeño de 7 desde hacía meses, le han dado una paliza en el horario de comedor y cuando los padres han ido a recogerlo han encontrado al niño con heridas y la camiseta lavada para ocultar la sangre que había perdido.

A mí se me encoge el corazón y no acierto a comprender cómo puede alguien pensar que es buena idea intentar ocultar una prueba como la sangre de una camiseta o cómo es posible que no se avisara a los padres del niño inmediatamente después del suceso. Al crío lo han tenido que llevar al hospital, no ha sido una simple riña entre niños, ha sido una agresión con 3 niños identificados por la policía e incluso alguna madre diciendo aquello de "que se hubiera defendido"...

No doy crédito. Me parece todo un despropósito.

Y sigo diciendo que hay una imperiosa necesidad de respeto y de educación en valores. Que no somos salvajes que nos acabamos de bajar de un árbol  ¡por Dios!

Los niños tienen que estar atendidos amorosamente y no estar solos con la tele, el videojuego o internet, sobre todo en el caso de los más pequeños. Es necesario hablar con ellos, jugar, compartir momentos sin distracciones televisivas o de móviles interrumpiendo. Y no es que lo diga yo, una madre implicada en la educación de sus hijas y una maestra por vocación, es que lo dicen los expertos. A los niños no se les puede exponer a la televisión o las nuevas tecnologías de cualquier manera, hay que acompañarles, saber qué es lo que ven, explicarles cuando tengan dudas, ofrecerles contenidos apropiados a su edad porque no todo es válido... 

Necesitamos erradicar esa soledad tecnológica a la que muchos niños están acostumbrados y acompañarles en sus tardes de videojuegos, por ejemplo. Tenemos que enseñarles a navegar de forma segura por la vida real y por la digital, a ser respetuosos en una y en otra, a saber dónde están los límites y a diferenciar fantasía de realidad.

Educamos con el ejemplo. Educamos acompañando. Educamos desde el cariño, no desde el castigo cuando ya es tarde.